La EFL Championship ha decidido mantenerse al margen del videoarbitraje. Los clubes que integran la categoría votaron en contra de la implementación de una versión más accesible del VAR, propuesta para entrar en vigor a partir de la temporada 2026-2027. La iniciativa, impulsada desde la English Football League (EFL), buscaba modernizar el arbitraje sin asumir los altos costos del sistema utilizado en la élite.
El modelo planteado no era idéntico al que se utiliza en la Premier League, sino el FVS -Football Video Support-. Se trataba de una alternativa más económica, con menos cámaras y una dinámica distinta: los entrenadores tendrían un número limitado de solicitudes para revisar jugadas puntuales. La intención era equilibrar la justicia deportiva con la viabilidad financiera, especialmente en una competición donde los recursos son más limitados.
El VAR no llegará a la segunda división inglesa
Sin embargo, la mayoría de clubes consideró que los inconvenientes superaban los posibles beneficios. Entre las principales preocupaciones destacaron las interrupciones constantes del juego, la pérdida de ritmo en los partidos y el impacto económico que implicaría la instalación y mantenimiento de la tecnología. Para muchos dirigentes, estos factores podrían alterar la esencia competitiva de una liga caracterizada por su intensidad y dinamismo.
De esta manera, el Championship continuará sin VAR en el corto plazo, manteniendo únicamente la tecnología de línea de gol, ya implementada en sus estadios. La decisión refleja una postura conservadora, priorizando la fluidez del juego y la sostenibilidad económica por encima de la incorporación de nuevas herramientas arbitrales, en un debate que sigue dividiendo al fútbol moderno.

