El autobús de Comunicaciones accidentado, la quema de un ataúd de cartón de los "Albos", la caída de un dron con una especial dedicatoria a Municipal, dos jugadas similares, pero con marcajes distintos; y la señal de Stheven Robles son algunos detalles que dejó el clásico 339, el cual se disputo anoche en el estadio Manuel Felipe Carrera de El Trébol.
Comunicaciones comienza con el pie izquierdo. Desde su llegada, la delegación visitante no tuvo el mejor de los ingresos al estadio El Trébol, debido a que el conductor del autobús colisionó la parte trasera del automotor causando daños importantes a la estructura del autobús. El momento incómodo quedó grabado en las redes sociales.
Mientras tanto, la afición de Municipal, ubicada en las afueras del estadio Manuel Felipe Carrera, quemaron un ataúd hecho de cartón y con una leyenda ofensiva para la afición rival. Las llamas fueron escandalosas mientras la afición de los "Rojos" disfrutaba al máximo su acción.
Una nube roja
Más adelante, Los equipos cumplieron con los actos protocolarios y dieron inicio al partido. Pero no se cumplía el minuto tres cuando el aficionado de Municipal comenzó con la quema de bengalas, la cual produjo una nueve espesa de hum rojo que impidió la visibilidad dentro del terreno de juego y el árbitro armando Reyna se vio en la obligación de detener el juego en al menos tres minutos para que se disipara el humo rojo.
Caída del dron
Tras la pausa por el humo rojo, el clásico 339 continuó, y minutos más tarde inesperadamente un dron cae sobre el terreno de juego sin causar daño a los protagonistas. Una persona de la organización ingresó al terreno de juego y retiró el aparato.
El dron, tenía una manta que figuraba un fantasma con la leyenda relacionada al descenso de Municipal en 1985, por lo que en redes sociales se cuestionó que dicho aparato fue utilizado por la afición local. Lo cierto es que la persona que se atrevió a hacer esa acción perdió su dron y una fuerte suma económica.
La señal de Stheven Robles
Al finalizar el partido, y con un Comunicaciones derrotado y siendo penúltimo lugar, es decir, uno de los peores equipos de la fase regular, el jugador Stheven Robles se metió de lleno con la afición local al hacer una señal con sus manos de robo. Dicha situación hizo enfurecer al aficionado local y respondió con silbidos, insultos y algunos lanzaron objetos al terreno de juego.
Como antecedente, el Órgano Disciplinario de la Liga Nacional ha sancionado a jugadores por incitar al publico local, y se esperaría que actúe de forma igual con alguien que hizo algo similar a los multados económicamente.
