La celebración del Día de Reyes Magos organizada por Librería Sophos se vio envuelta en una fuerte polémica. Y es que circularon en redes sociales imágenes de una actividad en la que el personaje de Baltasar fue representado por un actor con el rostro pintado de negro.
El hecho generó una ola de críticas y abrió un debate público sobre sensibilidad cultural, representación racial y responsabilidad en los espacios culturales. La librería, reconocida por su agenda de actividades literarias y familiares, realizó el evento como parte de las tradiciones del 6 de enero.
Sin embargo, lo que buscaba ser una experiencia festiva terminó provocando reacciones negativas entre usuarios que consideraron ofensiva la caracterización del Rey Mago Baltasar, al asociarla con prácticas históricamente discriminatorias. En redes sociales, diversas personas manifestaron su inconformidad señalando que la representación reproducía estereotipos raciales y desconocía el contexto histórico.
Las críticas no tardaron en viralizarse, alcanzando a la comunidad cultural y a lectores habituales de la librería, quienes exigieron una explicación y una postura clara por parte de Sophos. Ante la controversia, la librería compartió un comunicado oficial en sus plataformas digitales en el que reconoció el error y ofreció una disculpa pública.
La respuesta de Sophos
En su mensaje, enfatizaron de forma directa: "Eso no debió haber sucedido en ninguna parte, y no debió haber sucedido en Sophos". Con esta declaración, la institución asumió responsabilidad por lo ocurrido y dejó claro que la situación no representa los valores que promueven como espacio cultural.
Además, Sophos profundizó en su reflexión al señalar: "Aunque el despropósito fuera producto de la ingenuidad, y no de una falta de sensibilidad, estamos conscientes del peso simbólico y la carga histórica que esta representación conllevar".
El pronunciamiento fue interpretado por algunos usuarios como un primer paso hacia el reconocimiento del impacto que pueden tener ciertas representaciones, incluso cuando no existe una intención de ofender.



