Hannah Murray, reconocida por sus papeles en "Skins" y "Juego de Tronos", ha decidido revelar experiencias inéditas sobre su vida lejos de los sets de grabación, marcadas por retos de salud mental y la influencia de una secta.
La actriz británica, conocida por interpretar a Cassie en el aclamado drama adolescente ‘Skins’ y a Gilly en la exitosa serie de HBO, compartió detalles íntimos de su vida en el libro ‘The Make-Believe’, el cual se publicará el 28 de mayo.
En sus memorias, Hannah Murray aborda de forma directa las dificultades personales y profesionales que enfrentó, incluyendo presiones de la industria, humillaciones vividas en audiciones y lo devastador que resultó para ella repetir escenas violentas.
Ella ha contado su experiencia personal sobre el episodio más oscuro de su vida. Y es que mientras trató de buscar esperanza y luz, su camino se hizo más "oscuro y doloroso", hasta el punto de entrar en una secta y terminar en un hospital psiquiátrico.
Su desesperada situación la llevó a caer en los brazos de un "líder carismático", el cual le prometió "más recompensas espirituales si se involucraba" en dicha secta.
Sin embargo, Hannah Murray empezó a notar que las cosas no eran como pintaban, sucumbiendo a un "control estricto" sobre su persona a la vez que se enamoró "peligrosamente" del líder de la organización.
Esto le provocó un estado mental al límite, terminando ingresada en un psiquiátrico debido a un diagnóstico de trastorno bipolar.
Superar la adversidad
Fue entonces cuando Hannah Murray se dio cuenta de que había "cedido el control de su vida", lo que le llevó a tomar cartas en el asunto y dar un giro radical a todo, algo que ha dado como resultado este libro con sus memorias:
"Estoy muy orgullosa de este libro. Durante todo este proceso me he sentido empoderada para contar mi propia historia y recuperar mi propia narrativa. Me entusiasma compartirla con los lectores, para que puedan adentrarse en un capítulo de mi vida que fue a veces mágico, a veces caótico, a veces doloroso y oscuro", concluye la actriz.
A pesar de lo doloroso de los recuerdos, Hannah Murray señala que el proceso de escribir sus memorias le tomó siete años y le permitió sentirse empoderada y retomar su narrativa personal.
En declaraciones exclusivas al medio People, la actriz expresó el enorme valor personal y ánimo que le brindó contar su historia, aunque revivir esos episodios fue altamente desafiante.
Convertida en un símbolo para toda una generación joven gracias a su papel como Cassie Ainsworth en ‘Skins’, Hannah Murray conectó profundamente con la audiencia joven, encarnando a un personaje marcado por problemas de ansiedad e identidad.
La exposición temprana al éxito no la eximió de los complejos que enfrentan muchas figuras públicas desde temprana edad, similar a lo vivido por otros famosos como Britney Spears, Lindsay Lohan, Macaulay Culkin, Justin Bieber o Demi Lovato.



