Ya es oficial: Nick Reiner ha sido acusado de manera formal del asesinato de sus padres, el director de cine Rob Reiner y la fotógrafa Michele Reiner, el pasado 14 de diciembre.
El hombre, de 32 años, ha recibido una acusación por parte de un gran jurado, este miércoles, durante una breve vista en los juzgados de la ciudad de Los Ángeles.
Nick Reiner, quien se ha declarado como no culpable desde su detención, tendrá que esperar a su próxima cita con la justicia, el 15 de septiembre, en prisión al serle denegado la libertad bajo fianza en contadas ocasiones.
La acusación del jurado investigador es un paso importante hacia el juicio y permite a los fiscales omitir el proceso de audiencia preliminar de California, en el que las pruebas se presentan públicamente.
"Esta ha sido una traición atroz por parte de alguien que era querido y de confianza por las mismas personas a las que está acusado de haber asesinado", ha expuesto el fiscal del condado de Los Ángeles, Nathan Hochman. "Esperamos que el hecho de que un gran jurado haya dictado un auto de procesamiento en este caso nos acerque un paso más al juicio y a que se haga justicia".
El director, actor y figura destacada de Hollywood Rob Reiner y su esposa, la fotógrafa y productora Michele Singer Reiner, fueron apuñalados y asesinados en su casa de la exclusiva zona de Brentwood, en Los Ángeles, el 14 de diciembre. Nick Reiner fue arrestado horas después y acusado dos días más tarde.
Las reacciones de la familia
Desde diciembre, los hermanos de Nick, Jake y Romy, se han pronunciado en contadas ocasiones sobre el suceso. En abril, el hijo mayor del matrimonio habló sobre el crimen en un ensayo de Substack.
"Perdimos a más de la mitad de nuestra familia esa noche de la forma más violenta que se pueda imaginar. Sin duda, la pérdida de un padre es devastadora, pero nada se compara con perder a ambos al mismo tiempo y, además, tener a tu hermano en el centro de todo. Es casi imposible de procesar", escribió.
"Mi mundo, tal y como lo conocía, se había venido abajo. Estaba en trance. Lo único en lo que podía enfocarme era en que necesitaba llegar hasta la casa de mi infancia. Necesitaba tener a mi hermana. Necesitaba entender qué demonios había pasado", confesó Jake sobre el momento en el que fue conocedor del asesinato.
"Mis padres no estarán en mi boda, no podrán tener en brazos a sus futuros nietos y no verán cómo logré tener el éxito en mi carrera que aún ando buscando. Eso me parte el corazón y me llena de furia al mismo tiempo", escribió el primogénito de la pareja.




