Guatemala designará en mayo a un nuevo fiscal general, lo que supondrá la salida de Consuelo Porras, jefa del Ministerio Público desde 2018 y sancionada por EE.UU. y la Unión Europea por presuntamente estar relacionada con hechos que socavan la democracia y el Estado de Derecho.
La gestión de Porras ha estado rodeada de fuertes cuestionamientos nacionales e internacionales por presuntos actos de corrupción, por encabezar una ofensiva judicial contra fiscales, jueces, periodistas y defensores de derechos humanos, y por su papel en los intentos de bloquear la candidatura y posterior investidura del actual presidente, Bernardo Arévalo de León.
A continuación, se presentan las claves para entender el contexto del relevo de Porras, un nombramiento que estará en manos de Arévalo y que marcará los próximos cuatro años, siendo decisivo para el futuro de la lucha contra la corrupción en Guatemala.
1. El proceso de elección
El nuevo fiscal general será elegido por el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León, de un listado de seis candidatos, como establece la ley del país centroamericano.
Dicho listado será determinado por una comisión de postulación, conformada por el presidente del Organismo Judicial, la presidenta del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, el presidente del Tribunal de Honor del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala y los decanos de las facultades de Ciencias Jurídicas y Sociales de las universidades del país.
2. Sin candidatos a la vista
A la fecha, no existen candidatos a la vista, al menos de manera pública, a la espera de la convocatoria que se hará próximamente, después de que este lunes empezara el proceso de manera oficial.
Sin embargo, diversos expertos han advertido que la fiscal general y jefa del Ministerio Público, Consuelo Porras, intentará colocar personal de su confianza en el listado que será entregado al presidente.
3. Por cuatro años
La designación en el cargo será a partir del próximo 17 de enero y tendrá una validez por cuatro años, hasta la misma fecha en 2030.
Porras fue designada inicialmente en 2018 por el presidente en aquel momento, Jimmy Morales (2016-2020), y ratificada en 2022 por Alejandro Giammattei (2020-2024), por lo que cumplirá en mayo su período reglamentario.
4. Un puesto sin contrapesos
El nuevo fiscal general y jefe del Ministerio Público tendrá, al igual que Porras, un cargo sin contrapesos, ya que la legislación guatemalteca solo permite que sea removido del puesto en caso de tener una acusación prácticamente in fraganti en su contra.
Es por ello que Porras ha permanecido en el puesto durante ocho años pese a las múltiples acusaciones en su contra por supuesta corrupción, incluidos sus intentos por derribar los resultados electorales que llevaron a Arévalo de León a la presidencia, mismos que ha criticado el propio mandatario y organizaciones internacionales.
5. El fin de la era de Consuelo Porras
Mayo representa por tanto el final de la era de Consuelo Porras al frente de la entidad, marcada por la presentación de casos en contra de fiscales, jueces, abogados, líderes indígenas y periodistas, como el caso del comunicador José Rubén Zamora Marroquín, en prisión preventiva desde 2022 sin que exista una sentencia en firme en su contra.



