El ministro de la Defensa Nacional, Henry Sáenz, se refirió este jueves 22 de enero a las medidas implementadas por parte de esa cartera en el marco de la aplicación del Estado de Sitio que declaró el Gobierno después de las jornadas violentas del pasado fin de semana, que incluyeron motines en cárceles y el asesinato de policías.
Durante una entrevista en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, el funcionario indicó que el objetivo principal de esta medida que se puso en marcha y estará vigente por 30 días a nivel nacional es cortar la comunicación entre las cárceles y las pandillas.
Añadió que, como parte de las funciones incluidas del Ejército, se mantiene personal asignado para el resguardo de las cárceles donde se generaron los motines y toma de rehenes, principalmente en Renovación 1, ubicada en el departamento de Escuintla, tomando en cuenta que quedó destruida en un 60 por ciento por acciones que realizaron los reos.
"Estamos apoyando en la operación de retomar el control de los tres centros preventivos que tuvieron problema de gobernabilidad. Nos quedamos permanentes para resguardar la seguridad. Uno de estos está un poco destruido, entonces tuvimos que reforzar para que después venga la Unidad de Planificación del Sistema Penitenciario a reconstruirlo", explicó.
El funcionario reiteró que la presencia busca evitar fugas y limitar el acceso de los privados de libertad a aparatos tecnológicos para que no puedan comunicarse con el exterior para coordinar crímenes.
"Estamos permanentemente viendo que los detenidos no tengan acceso a medios de comunicación, que ha sido el problema que siempre tienen celulares y estamos reforzando esta situación en la seguridad", expuso.
Al ser cuestionado con respecto a si la presencia del Ejército en los centros de detención se puede describir como una militarización de las cárceles, Saénz aclaro que no es así, porque para tener una figura de ese tipo las autoridades a cargo y la administración interna deberían ser de miembros de la institución castrense, lo cual no está ocurriendo.
Aseguró que se trata específicamente de una seguridad perimétrica, por lo que desde ayer a mediodía se pusieron puestos de control para que no se permita que salga ni entre nada que no se revise por los equipos militares.
El entrevistado enfatizó que con estas y otras acciones estrictas se pretende llegar a los puntos donde están operando los grupos criminales, pero principalmente cortar las líneas de comunicación que tienen entre sí, tanto los privados libertad como los que están afuera de las cárceles. "Cortar esa línea es el objetivo estratégico de este estado de Sitio", aseguró Sáenz.
Presencia del Ejército en las calles
El Ejército trabaja por medio de patrullajes combinados con la Policía Nacional Civil desde la presente semana para garantizar la seguridad de los guatemaltecos. En ese contexto, el ministro de la Defensa explicó que actualmente la institución castrense se encuentra en los municipios de Villa Nueva y Amatitlán, así como en las zonas 6 y 18 de la Ciudad de Guatemala, pero se está ampliando esta presencia.
"Vamos a empezar también a tener presencia en los lugares de mayor incidencia de este fenómeno criminal de las maras. Estamos en progreso", expresó.
Finalmente, compartió que el Estado de Sitio que aprobó el Congreso no les dejó mucho margen de acción, como lo establece la Ley de Orden Público. Es decir que la normativa aprobada por ese organismo no fue la original que emitió el Ejecutivo.
"Nosotros tenemos que tramitar órdenes de allanamiento, tener presencia de policía para hacer cualquier acción. No nos dieron mucho margen de acción. El marco que prevé la Ley de Orden Público dista mucho del estado de sitio que estamos practicando", concluyó.



