El Aeropuerto Internacional La Aurora (AILA) de Guatemala consiguió recientemente un reconocimiento de tres estrellas en un prestigioso ranking internacional, situándose entre los diez mejores aeropuertos de Centroamérica y el Caribe y alcanzando el cuarto puesto en la región. Esta valoración surge a partir de una evaluación minuciosa que analiza aspectos clave como las amenidades, servicios, atención al pasajero y la experiencia de movilidad dentro de la terminal.
En entrevista este lunes, 11 de mayo, en el programa A Primera Hora de Emisoras Unidas, el arquitecto Erick Uribio, administrador del aeropuerto, explicó el alcance de este reconocimiento. Según dijo, la distinción se otorga tras un proceso de evaluación equivalente a los premios Oscar, pero enfocado en la industria aeroportuaria.
Detalló que el análisis incluye parámetros como la eficiencia en la seguridad, la calidad y funcionamiento de las áreas comerciales y los servicios de atención tanto por personal como por las tiendas y restaurantes que operan dentro del recinto.
Transformaciones recientes y pendientes
Uribio mencionó que el aeropuerto ha experimentado cambios visibles: se modernizaron sistemas de seguridad, rayos X y bandas transportadoras, y mejoraron servicios básicos como iluminación, agua y electricidad.
Sin embargo, el administrador reconoce que aún hay retos, principalmente relacionados con la infraestructura, el mantenimiento de plataformas, y la óptima administración de operaciones durante los horarios pico.
En su opinión, uno de los principales desafíos sigue siendo la saturación del espacio aéreo, cuestión que la administración actual prioriza con estrategias para reorganizar los horarios y evitar congestionamientos.
Mantenimiento de equipos y funcionamiento eléctrico
En cuanto a temas básicos que fueron noticia, como escaleras eléctricas y elevadores, Uribio afirmó que actualmente cuentan con un contrato directo de mantenimiento con la empresa responsable de estos equipos.
También señaló que modernizaron las plantas eléctricas para responder automáticamente ante cortes de energía, minimizando el tiempo en que los equipos quedan fuera de servicio por bajones o accidentes eléctricos. Hoy existe un protocolo para restablecer el funcionamiento de las escaleras en cuestión de segundos tras una falla, salvo problemas mayores.
Avances en climatización y asignación de vuelos
En lo referente al sistema de aire acondicionado, indicó que ya se encuentran en la fase final de instalación y calibración, incluyendo la automatización para adaptar la temperatura según la cantidad de viajeros presentes. El aire acondicionado ya es perceptible en todos los niveles de la terminal.
Respecto a la distribución de vuelos, Uribio precisó que los horarios pico se concentran de 4:30 a 6:00, de 9:00 a 12:00, y en la noche de 21:00 a 23:30. Para gestionar estos flujos y evitar saturaciones tanto en migración como en las pistas, el aeropuerto estudia cuidadosamente la asignación de slots, procurando que nuevas aerolíneas no se sumen en los horarios más cargados.
Impacto de la salida de Spirit y proceso de recertificación
Uribio abordó la reciente salida de la aerolínea Spirit del país. Aunque implicó un ajuste para el aeropuerto y los empleados afectados, confía en que otras aerolíneas absorberán esas rutas en los próximos meses. Destacó que el costo bajo de Spirit era ventajoso para muchos pasajeros, pero confía en la rápida adaptación del mercado aéreo.
Sobre la recertificación internacional de la terminal, puntualizó que este proceso depende del Estado y requiere la actualización de manuales, tecnificación de equipos de emergencia y la capacitación constante del personal, acciones que ya están en marcha aunque su impacto no siempre resulta visible para los pasajeros.
Movilidad reducida y proyectos a futuro
Una de las metas prioritarias para la administración es mejorar la movilidad reducida dentro del aeropuerto. Trabajan en la adecuación de rampas y en la optimización de rutas de evacuación, pues las fallas eléctricas aún pueden afectar la operación de gradas y elevadores.
Además, buscan reforzar la señalización para facilitar la experiencia de personas con capacidades diferentes. Finalmente, existe la intención de recuperar los terrenos de la antigua finca La Aurora para proyectos como un hotel y mayor capacidad de parqueo, consolidando al aeropuerto como un espacio más eficiente, moderno y accesible.




