El presidente Bernardo Arévalo emitió un pronunciamiento este miércoles, 3 de junio, luego que el Congreso de la República aprobó una ley contra el lavado de dinero que regula la transparencia y la reglamentación penal en contra de todas aquellas personas que manejen fondos ilícitos sin poder probar el origen de su procedencia.
La nueva reglamentación, recién aprobada en la noche del martes, 2 de junio, denominada Ley contra Lavado de Dinero u Otros Activos y del Financiamiento del Terrorismo, fue avalada por 150 de los 160 diputados que componen el Parlamento.
A la vez, la nueva ley cumple con los estándares solicitados por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), una organización internacional a nivel global que establece políticas para el combate contra el lavado de dinero.
Golpe al narcotráfico y crimen organizado
El gobernante dijo al respecto, en un mensaje difundido en redes sociales, que la nueva normativa "tiene un efecto claro: menos espacio para el dinero del crimen organizado, más protección para las familias guatemaltecas. Menos poder para el narcotráfico, más fortaleza para las instituciones del Estado".
Agregó que la iniciativa que fue avalada en las últimas horas por el Legislativo fue presentada por su administración. Según expuso, se planteó la propuesta porque se comprendió que no hay crimen organizado sin dinero que lo financie.
"Proteger al pueblo también significa golpear al crimen donde más le duele: en sus finanzas. Con esta ley, Guatemala contará con herramientas más modernas y más fuertes para perseguir las finanzas del narcotráfico, combatir las economías criminales y proteger nuestras instituciones", manifestó.
Según sus palabras, esta aprobación también fortalece la confianza en el país, protege la economía y permite cumplir con los estándares internacionales que garantizan transparencia y seguridad financiera.
Finalmente, expresó que su Gobierno sigue trabajando para que Guatemala sea un país donde prevalezca la ley, no el crimen, y que haya más prosperidad y oportunidades.




