Nota de EU89.7
La Ciudad Colonial declara noviembre como “Mes de las Flores”

El festival de las flores en sus anteriores ediciones se caracterizaba por la belleza y color que se observa en las calles empedradas de la Ciudad Colonial.

Noviembre fue declarado como el “Mes de las Flores” por la Municipalidad de Antigua Guatemala, Sacatepéquez, según se desprende del acuerdo publicado este viernes en el Diario de Centro América.

“La ciudad de la Antigua Guatemala, también conocida como la ciudad de las perpetuas rosas, poema realizado por Carlos Wyld, es una ciudad reconocida a nivel mundial por su cultura y tradiciones dignas de admiración por su belleza”, indican las autoridades en la publicación.

Además de declarar Noviembre como “Mes de las Flores” también agregaron que a partir de la presente fecha queda establecido que el tercer fin de semana de este mes se llevará a cabo el “festival de las flores en la Antigua Guatemala”.

El festival de las flores en sus anteriores ediciones se caracterizaba por la belleza y color que se observa en las calles empedradas de la Ciudad Colonial, en donde bicicletas, paredes, balcones, carretas y carros son decoradas con miles de flores.

En octubre pasado, se cumplieron 35 en que el Fondo de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a Antigua Guatemala como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Historia de la Antigua Guatemala

La ciudad de La Antigua Guatemala fue la tercera capital que los españoles establecieron luego de una catastrófica inundación que sufrió la segunda capital llamada Valle de Almolonga un 11 de septiembre de 1541.

Esta tercera capital fue asentada en 1543 y nombrada Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala en 1566.

Los terremotos de 1773 la destruyeron casi en su totalidad, a pesar de haber sido una ciudad proscrita y abandonada para crear una nueva capital, paulatinamente sus pobladores volvieron a darle vida  a la ciudad que hoy es uno de los mayores atractivos turísticos de Guatemala.

Su arquitectura colonial aún conserva sus características, como si el tiempo se hubiera detenido.