Nota de EU89.7
EN IMÁGENES. Por más de siete horas guatemaltecos protestan en Centro Histórico

La jornada de manifestaciones contra la corrupción y la aprobación del presupuesto 2021 finalizó con agresiones de parte de la PNC.

En un escenario de destrozos y agresiones finalizó este sábado 21 de noviembre la jornada de manifestaciones ciudadanas en contra del Gobierno y el Congreso.

Por más de siete horas los guatemaltecos protestaron en el Centro Histórico, en rechazo a la corrupción y a la aprobación del presupuesto 2021.

Una marcha estudiantil, banderas de Guatemala, el pronunciamiento de consignas y un sinfín de pancartas con mensajes contra las autoridades llenaron las calles.

Se dieron dos escenarios puntuales en donde los ciudadanos se concentraron. Uno de estos, en la plaza de la Constitución, con un plantón en el que cientos de personas participaron.

En el otro punto, el Congreso de la República, aunque inicialmente la manifestación se realizaba de forma pacífica, esto cambió después de que la sede de ese organismo fue incendiada.

Las fuerzas de seguridad accionaron y lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes para dispersarlos.

Varias personas tuvieron que ser atendidas por presentar síntomas de intoxicación y lesiones. Otras, fueron capturadas y trasladadas a la torre de tribunales.

En ese contexto, poco a poco los protestantes se fueron retirando de las calles.

Agresiones policiales

Cuando el sol ya se había ocultado y gran parte de los ciudadanos habían retornado a sus hogares, la situación continuaba tensa en el Centro Histórico.

Y es que permanecía un grupo de antimotines de la Policía Nacional Civil (PNC) intentando retirar a las personas que se encontraban en las calles.

En la 6ª avenida de la zona 1 los agentes utilizaron vehículos para tirar agua a presión contra los ciudadanos y agredieron a quienes caminaban por el área.

Rechazan presupuesto

El Congreso, en su mayoría integrado por el oficialismo y partidos afines, aprobaron esta semana el presupuesto por Q99 mil 700 millones, que refleja un aumento de cerca del 25% respecto a las cuentas de este año.

La mayoría de fondos están dirigidos a infraestructuras con el sector privado y no prevé aumentar las partidas de salud ni de educación, ni tampoco las destinadas a combatir la pobreza y la desnutrición infantil.

El 59.3% de la población de casi 17 millones de habitantes de Guatemala vive en la pobreza y la desnutrición infantil afecta a casi el 50% de los niños menores de cinco años.

Y la reducción de fondos para estos rubros ha generado indignación en los guatemaltecos.