El King Abdullah Sports City Stadium de Yeda, Arabia Saudita, fue el escenario de la final de la Supercopa de España 2026, una cita marcada por la rivalidad más grande del fútbol español. Barcelona y Real Madrid, los dos clubes más laureados del país, protagonizaron un nuevo capítulo del Clásico, en un duelo que no defraudó y que estuvo a la altura de las expectativas generadas desde el anuncio del enfrentamiento.
El primer tiempo fue un auténtico intercambio de golpes. Ambos equipos mostraron ambición ofensiva y ritmo alto, con llegadas constantes en ambas áreas. El Barcelona abrió el marcador al minuto 36 por medio de Raphinha, pero la recta final de la primera parte fue frenética. En el tiempo de reposición llegaron tres goles: Vinícius igualó al 45+1, Lewandowski devolvió la ventaja azulgrana al 45+3 y, apenas dos minutos después, Gonzalo García puso el 2-2 definitivo antes del descanso, dejando una primera mitad inolvidable.
Barcelona se impuso nuevamente al Real Madrid
En la segunda parte, la intensidad se mantuvo, aunque el marcador ya no se movió con la misma facilidad. El partido se tornó más físico y táctico, con múltiples interrupciones, roces y reclamos que se tradujeron en tarjetas amarillas. El juego fue cerrado y muy disputado en la mitad de la cancha, dando la sensación de que cualquier error mínimo podía inclinar la balanza a favor de uno u otro.
La paridad se rompió finalmente al minuto 73, cuando Raphinha volvió a aparecer como figura. El brasileño sacó un disparo que se desvió en Aurélien Tchouaméni y terminó venciendo a Thibaut Courtois, sellando el 3-2 definitivo para el Barcelona.
Con este triunfo, el conjunto azulgrana alcanzó su décimosexto título de la Supercopa de España y se consolidó como el máximo ganador del torneo, mientras que el Real Madrid se mantiene con 13 conquistas, ocupando el segundo lugar en el palmarés histórico.
