La FIFA ha reabierto el debate sobre el posible levantamiento del veto impuesto a Rusia en las competiciones internacionales, una medida vigente desde 2022 tras la invasión de Ucrania. El presidente del organismo, Gianni Infantino, aseguró que la sanción "no ha conseguido nada" y que, lejos de contribuir a una solución, ha generado "más frustración y odio". En ese contexto, el dirigente considera necesario dar un primer paso permitiendo el regreso de Rusia, al menos, en las categorías inferiores.
Infantino explicó que el enfoque debe centrarse en los jóvenes y en el papel integrador del fútbol. "Es algo que tenemos que hacer, definitivamente, al menos en categorías inferiores", afirmó en una entrevista con la cadena británica Sky. Según el presidente de la FIFA, permitir que niños y niñas rusos compitan en torneos europeos "podrá ayudar" a reducir tensiones y a utilizar el deporte como una herramienta de acercamiento, más allá de los conflictos políticos.
El presidente de la FIFA habló sobre imponer castigos similiares
Durante la misma entrevista, el máximo responsable del fútbol mundial también se refirió a la posibilidad de aplicar sanciones similares a otros países. En ese sentido, calificó un eventual veto a Israel por el genocidio en Palestina como "una derrota" y defendió que el fútbol no debería castigar a las selecciones por decisiones gubernamentales. "Deberíamos asegurarnos en nuestros estatutos de que ningún país pueda ser vetado de jugar al fútbol por los actos de sus líderes políticos", subrayó Infantino.
Por otro lado, el dirigente defendió la reciente decisión de la FIFA de otorgar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un premio de la paz creado por el organismo. "Objetivamente se lo merece", afirmó Infantino, quien aseguró que el mandatario estadounidense "ha sido una parte instrumental a la hora de resolver conflictos y salvar miles de vidas".
