Lucas era conocido por el apellido paterno Braathen, pero hoy usa el de su madre brasileña, Pinheiro, y con él ha pasado a los libros de la historia del deporte al conseguir la primera medalla en unos Juegos Olímpicos de Invierno para Suramérica.
Nacido en Oslo, el 19 de abril de 2000, y gran fan de Ronaldinho Gaúcho, Pinheiro se ha colgado el oro con los colores de la bandera brasileña en el gigante de esquí alpino, en los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026.
Se subió a lo más alto del podio por delante de dos suizos de peso en esta modalidad: Marco Odermatt, defensor del título, y Loïc Meillard.
Su hazaña abrió este sábado los noticieros y los portales de los principales diarios generalistas y deportivos de Brasil, que disfruta estos días del Carnaval y donde hasta el propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha vibrado con su triunfo.
Lucas es hijo de Bjørn Braathen, su mentor en el esquí, y de Alessandra Pinheiro de Castro.
Su infancia se dividió entre la capital noruega, donde vivía con su padre, y las ciudades de São Paulo y Campinas, donde pasaba las vacaciones con la familia materna.
Lucas Pinheiro, amante del futbol antes que del esquí
En una entrevista a la emisora ESPN, en 2024, reconoció que de pequeño no le gustaba "nada" el esquí, que es para Noruega como el futbol para Brasil.
De hecho, él prefería jugar a la pelota. Su club del corazón es el São Paulo y su inspiración por aquel entonces era Ronaldinho Gaúcho, el astro brasileño, campeón mundial en 2002 y exjugador del París Saint-Germain, FC Barcelona y AC Milan, entre otros.
Pero su padre insistió con el esquí y, finalmente, tuvo su primera experiencia a los nueve años.
Le costó al principio. No le gustaba el frío, ponerse varias capas de ropa, ni los dolores en las piernas.
"A mí me gustaba la playa, el calor, el mar... No tengo ni idea de cómo me transformé en un esquiador alpino", relató en esa entrevista.
*Información EFE.


