La previa de la final de vuelta del Clausura 2026 entre Xelajú MC y CSD Municipal se vivió con una intensidad pocas veces vista en Quetzaltenango. A pesar del duro 1-4 sufrido en el partido de ida en el Estadio El Trébol, la afición quetzalteca no perdió la fe y convirtió desde temprano los alrededores del Estadio Mario Camposeco en un verdadero hervidero de pasión, color y esperanza.
Desde tempranas horas de este sábado 23 de mayo, los seguidores se hicieron presentes en las afueras del recinto deportivo, muchos de ellos aguardando largas horas para asegurar su entrada. Sillas, mantas y distintos objetos improvisados formaron parte de la espera, en medio de cánticos, banderas y conversaciones que giraban en torno a la posibilidad de una remontada histórica.
La afición de Xelajú cumplió
Los colores rojo, azul y blanco tiñeron por completo el ambiente, reflejando la identidad y el orgullo de una afición que no abandona a su equipo en los momentos más difíciles. El ambiente festivo contrastaba con la exigencia del marcador global, pero la ilusión seguía intacta: creer en la remontada dentro de casa, con el aliento de su gente como principal impulso.
Ahora, toda esa energía deberá trasladarse al terreno de juego, donde Xelajú MC está obligado a una actuación casi perfecta. Con un 1-4 en contra, la misión es complicada, pero no imposible: una diferencia de tres goles podría forzar el alargue o incluso los penales. En ese escenario, el "Mario Camposeco" se prepara para una noche que promete ser intensa, emotiva y decisiva.
