España debutó con un triunfo agónico y brillante en Wembley. Este sábado 26 de septiembre, en la primera jornada de la UEFA Nations League, la selección de Luis de la Fuente venció a Inglaterra por 3-2 y sumó tres puntos de enorme valor en un escenario exigente. El campeón del mundo no se limitó a administrar una ventaja temprana: tuvo que remontar, sufrir y volver a imponer su fútbol cuando el partido se le había puesto cuesta arriba.
El encuentro arrancó de forma ideal para La Roja. Lamine Yamal adelantó a España a los dos minutos, tras un error defensivo inglés, y el combinado español pareció tomar el control. Sin embargo, Inglaterra reaccionó con fuerza antes del descanso. Anthony Gordon igualó y Harry Kane puso el 2-1 local, en un tramo de máxima intensidad que dejó a los de Tuchel por delante al intermedio. El estadio creyó entonces en la remontada de los Tres Leones, pero el segundo tiempo deparó otra historia.
España remontó y se llevó los tres puntos
España recompuso el equipo, recuperó la pelota y encontró respuestas en ataque. Con criterio en el mediocampo y desborde por bandas, la selección dio la vuelta al marcador y firmó el 2-3 definitivo gracias a los goles de Álex Baena y Mikel Oyarzabal. El carácter del grupo se vio en la capacidad para no descomponerse tras el golpe inicial de la segunda parte del primer acto y para convertir la presión rival en ocasiones propias. Wembley, tan exigente como siempre, acabó silenciado por la eficacia española.
El resultado deja un mensaje claro: esta generación no solo gana cuando el partido fluye, también sabe hacerlo cuando el marcador se tuerce. El estreno en la Liga de Naciones queda marcado por un 3-2 de oficio y talento, tres puntos que pesan en un grupo complicado y la confirmación de que el ciclo inaugurado con el Mundial sigue vivo. Inglaterra exigió hasta el final; España, campeona del mundo, respondió con una victoria de las que construyen temporada.
