La controversia sobre la alimentación infantil volvió a surgir en redes sociales luego de que Deanna Melillo, creadora de contenido, publicara un video donde explica cómo incorpora proteína en polvo en la dieta de su hija Nasa.
La reacción no se hizo esperar y cientos de usuarios, junto a algunos profesionales de la salud, manifestaron su preocupación por el uso de este suplemento, tradicionalmente dirigido a adultos.
Su publicación desató una ola de críticas en la comunidad digital. Muchos señalaron que los suplementos de proteína en polvo no suelen recomendarse para los niños a menos que exista supervisión médica específica, lo que puso en tela de juicio la práctica compartida por Deanna Melillo.
El desacuerdo se intensificó y el debate se centró rápidamente en la responsabilidad de los influencers cuando hablan de temas tan sensibles como la nutrición infantil.
A través de sus redes, la Procuraduría General de la Nación (PGN) confirmó que se encuentra dando seguimiento a denuncias y reportes relacionados con la creadora de contenido Deanna Melillo, luego de que recomendara el consumo de proteína en polvo, formulada para adultos, como complemento alimenticio para niños que rechazan el consumo de carne.
Mientras algunos de los usuarios esperan que la creadora de contenido responda ante la polémica, Deanna Melillo decidió bloquear el acceso a los comentarios en algunas de sus publicaciones; mientras que en otras, limitó la cantidad de comentarios.
La nutricionista reacciona
En medio de la controversia, la entrenadora y divulgadora de bienestar Marce Fitness publicó una nota aclaratoria en sus redes sociales para deslindarse de cualquier promoción del consumo de proteína en menores.
En su comunicado fue enfática: "La proteína NO es de consumo libre para niños. Punto".
También aseguró que jamás ha pagado ni pagará publicidad para que niños consuman este tipo de productos y reiteró que sus suplementos están dirigidos exclusivamente a adultos.
Según explicó, la proteína puede utilizarse únicamente cuando existe un requerimiento real, en cantidades adecuadas para la edad y siempre bajo supervisión de un nutricionista y un pediatra, además de que no debe sustituir alimentos naturales.



