Guatemala entre los países con mayor mortalidad vial en el continente, advierte Salud
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Guatemala entre los países con mayor mortalidad vial en el continente, advierte Salud

La creciente cifra de accidentes de motociclistas en Guatemala genera un impacto alarmante en el sistema de salud, absorbiendo hasta el 80% del presupuesto del Hospital Roosevelt.

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Uno de los accidentes donde murió un motorista ocurrió en la ruta a El Salvador., Bomberos Municipales Departamentales
Uno de los accidentes donde murió un motorista ocurrió en la ruta a El Salvador. / FOTO: Bomberos Municipales Departamentales

Los accidentes de tránsito, en particular los que involucran motociclistas, generan un impacto alarmante en el sistema de salud pública y en las finanzas estatales de Guatemala. En una entrevista, el ministro de Salud, Joaquín Barnoya, destacó que hasta un 80% del presupuesto anual del Hospital Roosevelt se destina solo al tratamiento de víctimas de accidentes viales, principalmente motociclistas, cifra que expone la gravedad de esta situación en el país.

El funcionario explicó que el aumento exponencial del parque vehicular, especialmente de motocicletas, ha contribuido a que Guatemala se ubique entre los diez primeros países del continente con mayor mortalidad por accidentes de tránsito, aunque su tasa de accidentes no sea la más alta. La severidad de estos eventos y sus repercusiones en salud pública son factores clave que agravan el problema.

El costo económico y humano detrás de los accidentes

Barnoya señaló que los accidentes de tránsito implican gastos hospitalarios que pueden llegar a los trescientos cincuenta millones de quetzales anuales solo en traumas craneoencefálicos. Los tratamientos incluyen no solo cirugías e internación en cuidados intensivos, donde una cama puede costar hasta doscientos mil quetzales por quince días, sino también largos procesos de rehabilitación y la atención de secuelas permanentes en las víctimas.

La mayoría de los afectados son hombres en edad económicamente activa, entre 25 y 45 años. El impacto social y económico se amplifica por la disminución de la fuerza laboral y por las discapacidades adquiridas tras el accidente. El ministro advirtió que la salud pública no es gratuita: "Alguien tiene que pagarla, y ese alguien somos todos los contribuyentes", enfatizó.

Prioridades en los hospitales y retos para el sistema de salud

Barnoya reveló que, en emergencias, el ingreso masivo de pacientes traumatizados tras accidentes puede relegar la atención de enfermedades crónicas como diabetes, cáncer, hipertensión o problemas cardíacos. Este fenómeno dificulta aún más la gestión de un sistema de salud sobrecargado y fragmentado, donde los hospitales nacionales y regionales asumen la mayor parte de los casos de trauma por falta de centros especializados.

El ministro aseguró que el equipamiento de hospitales está incrementando, como la incorporación del "Arco en C", un dispositivo que permite hacer radiografías en tiempo real durante operaciones de fracturas. Sin embargo, los recursos resultan insuficientes mientras el problema de los accidentes no se aborde de manera estructural.

Accidentes de tránsito dejan 375 fallecidos en solo dos meses de 2026

Según el Departamento de Tránsito de la PNC, los percances han dejado un total de 1 mil 356 heridos.

Un problema de Estado y no solo de salud

Para Barnoya, tratar los accidentes viales como un simple tema de salud pública es insuficiente. "Este es un problema que involucra a todos los niveles del Estado: ministerios, municipalidades y legisladores", afirmó.

En su opinión, la falta de regulación, las malas condiciones del transporte público y la limitada educación vial agravan la problemática. "Puedo estar muy educado, pero si las carreteras están en mal estado o si el transporte público es deficiente los accidentes seguirán ocurriendo", agregó.

El abandono del transporte público se refleja en familias enteras que optan por desplazarse en una sola motocicleta, exponiendo incluso a menores de edad al peligro. Para el ministro, la verdadera solución pasa por crear políticas públicas integrales, fortalecer la red hospitalaria y regular efectivamente el tránsito y el transporte público.

Llamado a la acción interinstitucional

Barnoya expresó su disposición a participar en diálogos y foros intersectoriales, enfatizando la necesidad de involucrar tanto a la iniciativa privada, como a municipalidades y legisladores. "La solución requiere medidas preventivas, educación vial y regulación del transporte público para revertir esta epidemia de accidentes viales", concluyó.

El llamado del ministro pone sobre la mesa la urgencia de tratar este fenómeno como una prioridad de Estado, no solo desde la salud sino involucrando a todas las instituciones responsables de la movilidad y seguridad vial en Guatemala.

* Escuche aquí la entrevista completa con el ministro de Salud, Joaquín Barnoya:

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