Una noche de música urbana en Palma de Mallorca se transformó en un escenario de caos y violencia cuando el reconocido rapero puertorriqueño Hades66 sufrió un brutal ataque.
Durante su actuación en una discoteca local, un individuo le lanzó un vaso de cristal directamente al rostro, un incidente que no solo le provocó serias heridas en la nariz, sino que también desató una masiva confrontación entre los asistentes.
El lamentable suceso tuvo lugar mientras Hades66 promocionaba su más reciente producción discográfica, 'El Se66eis', ante una audiencia entusiasta.
En un momento inesperado del espectáculo, un objeto contundente fue arrojado desde la zona del público, impactando con fuerza en el rostro del cantante.
La agresión forzó la interrupción inmediata de la presentación, y Hades66 tuvo que abandonar el escenario para recibir atención médica urgente por los cortes y lesiones sufridas en su nariz, transformando la atmósfera festiva en una de máxima tensión.
Videos capturados por asistentes y posteriormente difundidos en redes sociales muestran al rapero descendiendo del escenario con una clara determinación: localizar al responsable de la agresión.
Aunque en un primer momento no se confirmó si logró dar con el atacante, las historias publicadas por el mismo Hades66 en su cuenta de Instagram ofrecieron indicios reveladores. En estas publicaciones, se observó un grupo de personas golpeando a un joven en el suelo, acompañadas de un mensaje explícito: "Los 66 hpta, los verdaderos faltones", sugiriendo una posible represalia.
Pelea multitudinaria y desalojo de la discoteca
La agresión al rapero Hades66 fue el detonante de una serie de enfrentamientos que rápidamente escalaron en el interior del local.
Decenas de jóvenes se vieron involucrados en una pelea multitudinaria, intercambiando patadas y puñetazos, lo que generó un ambiente de pánico y desorden.
El equipo de seguridad de la discoteca intentó, sin éxito, contener la situación y separar a los contendientes. Ante la imposibilidad de restablecer el orden y para salvaguardar la integridad de los asistentes, la dirección del establecimiento tomó la drástica decisión de suspender el concierto de manera definitiva.
Posteriormente, se procedió al desalojo total de la sala, evacuando a las 1.200 personas presentes para evitar que la situación derivara en males mayores y garantizar la seguridad de todos.
Tras el reporte de los disturbios, varias patrullas de la Policía Local de Palma y la Policía Nacional se movilizaron de inmediato hacia la zona de la discoteca.





