Nota de EU89.7
El país no tiene recursos ni capacidad para manejar el flujo migratorio

EE.UU. tuvo que volcarse a hacer una infraestructura en la frontera sur por el exceso de migración, que fue aumentando.

La firma del acuerdo de ‘tercer país seguro’, es una imposición del Gobierno de los Estados Unidos, no un acuerdo entre países; además, Guatemala no tiene los recursos ni las capacidades para manejar el flujo migratorio.

A EE.UU. cada migrante le cuesta US $40 mil por año, con permiso o sin permiso migratorio y eso es una amenaza para esa nación. Eso, según los invitados de A Primera Hora, un problema que tenemos que enfrentar juntos.

El ministro de Gobernación, Enrique Degenharth, y el subsecretario de Seguridad de Estados Unidos, Kevin MacAlennan, firmaron la semana pasada el acuerdo, mediante el cual se pondrán en marcha acciones contra el flujo migratorio y donde Guatemala tiene mucho que perder.

En ese margen, la CC amparó al abogado Marco Vinicio Mejía, contra el presidente Jimmy Morales por esa causa.

Para conocer algunos escenarios al respecto, A Primera Hora invitó a Juan Carlos Paiz, presidente de Fundesa, y al abogado Francisco Quezada, analista del Centro de Investigaciones Económica Nacionales (CIEN)

Paiz estima que “hay alguna publicación de los acuerdos que no cuadran con lo que dicen las personas que los firmaron”, mientras que Quezada afirma: “Hasta hoy seguimos con especulación, no sabemos a qué nos enfrentamos. Seguimos en incertidumbre. Como pasó con los aviones Pampa III”.

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Juan Carlos Paiz

¿Cómo analizar la firma del ‘tercer país seguro’?

Es uno de los momentos más complicados de nuestra historia. Es un sentimiento de impotencia. Hay poca información por parte de las personas que lo firmaron, porque se ha pedido información y no la han entregado.

Hay alguna publicación de los acuerdos que no cuadran con lo que dicen las personas que lo firmaron.

Creo que es una reflexión para líderes académicos, de centros de estudio, de grupos empresariales: Si no tenemos un acuerdo político, los políticos van a actuar de forma que no sabremos qué pasó.

¿Cree que esté en peligro el proceso electoral?

No he escuchado suficientes opiniones de eso. Hay muchas personas que quisieran que no haya elecciones; pero más bien parece una estrategia política electoral para lograr una candidatura correcta.

Sin embargo, el síndrome de Guatemala es de no pensar en el sistema antes que en el interés propio. Aquí veo al presidente Jimmy Morales haciendo eso. Las tres personas que hacían esa legitimidad del acuerdo ojalá tomaran una reacción en conjunto. Pero la prioridad del sistema nunca fue la prioridad de los actores.

Lo cierto es que no tenemos recursos ni las capacidades para manejar el flujo migratorio. Con la información que hay, mejor no emito opinión porque no hay una información clara de las partes.

EE.UU. dice que se firmó el acuerdo de ‘tercer país seguro’, y las autoridades guatemaltecas dicen que no

No hay evidencia, más que la presión sobre México. México envió un equipo negociador a la Casa Blanca y logró bajar la amenaza. Nosotros no lo vimos como sistema.

Esta debería ser una decisión en conjunto: Una decisión de México, El Salvador, Honduras y Guatemala, y decir: ‘así vamos a atacar el tema migratorio’.

Hay formas de enfrentarlo

Hay que cohesionar al sector privado a la sociedad, cómo vamos a ver el tema a nivel interno. Agexport y Fundesa han presentado un plan para generar 240 mil empleos por año, pero ese plan no se tomó en cuenta en esa negociación.

El asunto es ver los problemas que genera la migración, reales, para que no nos pase de nuevo esas debilidades, donde no tenemos un interés común los guatemaltecos.

No tenemos un acuerdo de país

Es algo a lo que tenemos llegar a consenso, de qué país queremos. Tomar en serio las amenazas de Donald Trump. Ver si son tangibles, si no amaga.

Antes de firmar debimos llevar esa razón, y las causas de la migración, de manera que pudiera ser pagado, en la magnitud de un país que no puede pagar. Sin las condiciones adecuadas solo se está haciendo más grande la situación para los guatemaltecos. Aunque para EE.UU., con esto, mejor la situación.

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Francisco Quezada

¿Cómo analizar este asunto?

El tema de la especulación donde las piezas comienzan a asomarse, es como la última política del presidente. El antecedente es los aviones, donde nos fuimos enterando por piezas y por referencias externas.

Ahora nos enteramos de algo que ya estaba orquestado. La política del presidente Jimmy Morales ha sido que en lugar de pedir permiso, pide perdón.

Él ya está en un último año, donde su descrédito más grande le llegó en el cuarto año, y lo poco que le queda, la opinión pública se va a ir en su contra. Es un gobierno que nació con enemigos naturales.

Ya no será más presidente a partir de agosto

El Presidente debe tomar en cuenta de que si el cuarto año es difícil, ahora será peor, porque a partir de agosto deja de ser presidente. Será cogobernante, porque todo mundo le va a poner atención al gobernante electo.

Hasta hoy seguimos con especulación, no sabemos a qué nos enfrentamos. Seguimos en incertidumbre. Como pasó con los aviones.

No le tenemos confianza a las instituciones públicas. Y no digamos solo al Presidente.

El otro asunto malogrado

Con el tema de los aviones Pampa III, las piezas no encajaban. Querían comprar unos aviones que no era posible hacerlo, según la legislación interna. El asunto es que cuando hermetizan en un tema, la capacidad de cometer errores es más grande.

Si al menos supiéramos que hay un equipo negociador, institucionales y de carrera, pero no lo hay. En el caso de Donald Trump, es todo lo contrario. Si tiene un equipo negociador, con estrategias completas. Aquí reaccionamos y no estamos preparados para esa reacción.

Se dice que el costo de asilo es de US $50 mil, multiplicado por 800 mil migrantes guatemaltecos, casi US $40 billones que gasta EE.UU.

Nosotros, en lugar de habernos comido nuestros elotes, otros se comerán nuestros errores. No solo eran problemas logísticos. EE.UU. tuvo que volcarse a hacer una infraestructura en la frontera sur por el exceso de migración, que fue aumentando.

El tema de los menores, estaba confrontándolo con problemas de derechos humanos. Es un problema que nosotros hemos provocado, porque nunca hemos asumido nuestra responsabilidad.

Todos quieren irse al paraíso del capitalismo, pero no quieren irse al sur. EE.UU se está defendiendo. Llegó el momento de que este tema ya no es posible dejarlo por un lado. El problema es que se les están filtrando personas que ya no van a contribuir a su economía.

Un problema mayor

Como las estructuras de coyotaje van mejoran buscan nichos de mercado. En el CIEN hemos visto que efectivamente hay muchos guatemaltecos buscan lucrar muy fácil a través de la extorsión.

En Zacapa, donde jamás ha habido extorsión, se disparó la denuncia por extorsión. Los coyotes buscan sus nichos de negocio, dicen a las personas que denuncien que son extorsionados, la llevan a EE.UU. para su solicitud de asilo. Esas son las instrucciones de este negocio.

Guatemala como tercer país seguro

En Guatemala, por la posición geográfica en que está, para llegar a los EE.UU., los hondureños y salvadoreños pasar por su territorio, pero por supuesto que podrían venir personas de otras latitudes y utilizar a Guatemala como tercer país seguro.

Empero, no tenemos capacidad para poderlo serlo. No podemos tener un lugar para personas que se van a detener para lograr el sueño americano durante dos años. Debemos proveerles una estancia digna, y no hay capacidad logística ni financiera.

Además, no se ha definido de dónde van a venir los recursos. ¿Cuáles son los plazos para que se les resuelva su trámite? Son trámites de dos años, como mínimo. Si fuera a propósito, es para persuadir a las personas que no lo hagan.

A nosotros no nos conviene en lo absoluto. Si la posibilidad fuera decir: no lo queremos… El problema es que es un problema que nosotros provocamos.

Conclusión final

Estamos donde estamos porque durante décadas no quisimos afrontar nuestra responsabilidad y sanear nuestra economía. El país vecino, México, dijo: ya estuvo de absorber los problemas de los guatemaltecos.

No es que EE.UU. diga que tenemos que pagar el pato. No. Tenemos que pagar nuestros propios patos.

Ahora no le tenemos confianza a la capacidad negociadora del gobierno. Pero debemos tener presente que EE.UU. va a tomar más medidas. No somos el primer país con el que negocia y las medidas van a ser peores.

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