Nota de EU89.7
Caravana del Zorro 2021 queda suspendida por la pandemia

En un comunicado se informó que la tradicional peregrinación para este 2021 fue suspendida porque no existe un “protocolo que garantice” la seguridad de los participantes ante la pandemia.

La tradicional peregrinación de la Caravana del Zorro, que reúne cada febrero a miles de motociclistas de todo el país, fue suspendida por la pandemia de covid-19, informó este jueves su organizador.

La caravana, que estaba prevista para el 6 de febrero próximo, fue suspendida porque a criterio del organizador no existe un “protocolo que garantice” la seguridad de los participantes ante los contagios de coronavirus, dijo en un comunicado Eddy Villa De León, quien ha organizado la peregrinación.

La tradicional peregrinación motorizada, que en 2015 intentó establecer un récord Guinness por la mayor peregrinación en vehículos de dos ruedas,  estaría llegando a 60 años en 2021.

La tradición se inició como un viaje familiar en motocicleta desde Ciudad de Guatemala para venerar al Cristo Negro en el poblado oriental de Esquipulas, bautizado en 1996 por el Papa Juan Pablo II como la “Capital centroamericana de la fe”.

Con el paso del tiempo, más motociclistas se unieron y en los últimos años los participantes sobrepasan los 30.000 e incluso en algunas ediciones los 50.000, según los organizadores. Varios peregrinos marchan disfrazados o manejando motocicletas con motivos exóticos.

“La situación actual por la que atraviesa nuestro país y el resto del mundo debido a la pandemia del covid-19 no se presta para realizar un evento de la magnitud de la Caravana del Zorro”, agregó Villa De León.

La Caravana fue fue declarada patrimonio intangible de la Nación en 2011 debido a la popularidad que ha alcanzado, lo que ha atraído también a motociclistas de otros países de Centroamérica y México.

Guatemala, con cerca de 17 millones de habitantes, suma desde marzo más de 137.000 casos de covid-19 y 4.803 muertos. El gobierno ha advertido del aumento de los contagios diarios ante lo que ha llamado un “relajamiento social” por el desuso de la mascarilla y otras medidas sanitarias.