La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) enfrenta una nueva crisis institucional tras la inhabilitación de su presidente, Pedro Rocha, por parte del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD). Esta decisión, que ha generado un gran revuelo en el ámbito deportivo y administrativo, marca un punto crucial en la gestión de la federación y plantea serias preguntas sobre la dirección futura del fútbol español.
El pleno del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) ha decidido inhabilitar a Pedro Rocha por un periodo de dos años, una medida que, aunque dura, es menos severa que la propuesta inicial. La abogada del Estado, Marina Adela Porta Serrano, había planteado una inhabilitación de hasta seis años, argumentando la presunta comisión de tres infracciones graves por parte de Rocha en su gestión al frente de la Comisión Gestora de la RFEF.
Motivos de la inhabilitación de Pedro Rocha, presidente de la Federación Española
La decisión del TAD se centra en tres acciones específicas llevadas a cabo por Rocha:
La inhabilitación de Pedro Rocha tiene un impacto significativo en la RFEF y en el fútbol español en general. Rocha, quien asumió la presidencia en un momento de turbulencia, se enfrenta ahora a un periodo de alejamiento forzoso que podría desestabilizar aún más la federación.